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Usurpan Identidades Para Asegurar Espacios de Poder: Muro

Por Benny Díaz

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Efraín Muro

“El sistema de representación política en México atraviesa una crisis de identidad y ética que amenaza con anular los derechos de las minorías. Las cuotas reservadas para grupos en situación de vulnerabilidad están siendo ‘secuestradas’ por políticos profesionales que, movidos por la avaricia, usurpan estas identidades para asegurar espacios en el poder”, declaró en entrevista Efraín Muro, fundador de la asociación civil CAVA.

Muro fue tajante al señalar que esta problemática no es un hecho aislado, sino una práctica sistemática que ocurre tanto a nivel federal como local: “Desde la Cámara de Diputados hasta los congresos estatales y ayuntamientos, se ha detectado a personajes que, sin haber trabajado nunca por sus comunidades o sin pertenecer genuinamente a ellas, se autodescriben como indígenas, personas con discapacidad o integrantes de la diversidad sexual sólo para cumplir con el requisito legal”.

Para el dirigente de CAVA, este fenómeno es la expresión más cruda de la ambición política: “Estamos viendo un desfile de simulaciones donde la avaricia se disfraza de inclusión. Que estos actores políticos utilicen la lucha histórica de grupos excluidos como un ‘atajo’ electoral, desplazando a las personas que realmente viven las barreras sociales y económicas del país”.

El activista subrayó que esta usurpación ocurre ante la mirada de las autoridades electorales, quienes a menudo se ven limitadas por una interpretación laxa de la “autoadscripción”, permitiendo que cualquier político “tradicional” ocupe un lugar que por derecho corresponde a una voz auténtica de las comunidades.

“Para que realmente se avance con leyes que ayuden a todos, las deben hacer quienes saben de los problemas que enfrentan estos grupos. No podemos esperar soluciones reales de quienes fingen ser parte de nosotros para ganar una elección”.

Muro argumentó que un legislador que llega mediante el engaño carece del compromiso y el conocimiento necesario para derribar las barreras estructurales. Esto resulta en una legislación “de adorno” que, aunque se publique en el Diario Oficial, no repercute en la realidad de los sectores indígena, afromexicano, LGBTTTIQ o de personas con discapacidad.

“La representación no es un disfraz que te pones para un cartel electoral; es una responsabilidad que solo puede ejercer quien ha caminado la calle y ha sentido la exclusión. El asalto a las cuotas federales y locales debe parar si queremos una democracia honesta”.