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Peticiones de Arreglo Caen en Oídos Sordos

Por Benny Díaz

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El punto que se inunda con facilidad en cada precipitación, debido a que la alcantarilla no ha recibido mantenimiento en años

Lo que para las autoridades parece ser una simple falla de infraestructura, para los habitantes del emblemático Barrio del Encino se ha convertido en un calvario permanente. En la avenida José María Chávez, casi esquina con la calle Alba, una alcantarilla completamente obstruida desde hace años evidencia la falta de mantenimiento urbano y el desdén hacia los reportes ciudadanos.

Vecinos de las calles Alba, José María Chávez y Belaunzarán denuncian que la zona se transforma en un “punto crítico” con cada precipitación. La acumulación de desechos en el drenaje impide que el agua fluya, convirtiendo la esquina en una laguna artificial que tarda horas, e incluso días, en evaporarse.

“Baño” Forzado Para los Transeúntes El problema más grave, señalan los afectados, ocurre durante y después de la lluvia. Debido a que el charco abarca gran parte del arroyo vehicular, los automovilistas que circulan por José María Chávez suelen pasar a alta velocidad sin precaución alguna.

“Es una falta de respeto total. Uno va caminando por la banqueta tratando de llegar seco a su destino y los coches pasan como si fuera pista de carreras, lanzando olas de agua sucia que nos bañan por completo”, comentó un vecino de la calle Belaunzarán, quien asegura que adultos mayores y estudiantes son las principales víctimas de esta situación.

Inundaciones y Focos de Infección Para quienes viven en las fincas aledañas a la calle Alba, la preocupación va más allá de un pisotón mojado. El nivel del agua alcanza la altura de las banquetas con facilidad, amenazando con ingresar a los domicilios y locales comerciales.

Además, el agua estancada durante días genera olores fétidos y se convierte en un criadero potencial de mosquitos, afectando la salud pública del barrio. A pesar de que los colonos aseguran haber levantado múltiples reportes ante las instancias correspondientes a lo largo de los últimos años, la respuesta ha sido nula.

“Vienen, ven y se van, pero nunca traen el equipo para desazolvar realmente. La alcantarilla está sellada por la tierra de años y antes era más grande, pero con el tiempo se ha ido reduciendo porque la tienen totalmente abandonada”.