“No se Puede Saber Cuándo Fallará una Bomba o Vandalicen Pozos”
Por Benny Díaz

Rodrigo Cervantes Medina (Foto: Francisco Javier Sosa Ordoñez)
El diputado Rodrigo Cervantes Medina manifestó en entrevista colectiva que “debe revisarse” la actuación intimidatoria de Manuel Cortina Reynoso en la manifestación del pasado 2 de junio de decenas de ciudadanos que no tenían servicio de agua en el fraccionamiento Arboledas, a los que se sumaron otros de diferentes colonias y pararon el tráfico, lo que hizo que el subsecretario se apersonara en el lugar acompañado por Antonio Martínez Romo y varios policías estatales diciéndoles que era un delito lo que estaban haciendo e igual de grave que el hecho de que no tuvieran agua en sus casas el impedir que los vehículos circularan.
La participación de funcionarios en manifestaciones ciudadanas deberá ser revisada desde el Congreso del Estado, consideró el diputado y “la polémica no puede analizarse de forma aislada, ya que ocurre en medio de un contexto de reclamos constantes por parte de la ciudadanía ante fallas en el suministro, retrasos en reparaciones, afectaciones derivadas de fugas y molestias ocasionadas por obras inconclusas”.
En ese sentido, sostuvo que si bien la asistencia de servidores públicos a este tipo de actos puede generar cuestionamientos, el punto central debe seguir siendo la demanda social por una mejor atención al problema del agua. Expuso que no le corresponde juzgar por qué un funcionario acudió a una movilización específica y no a otras que también han reflejado inconformidad ciudadana. Como ejemplo, mencionó otras expresiones recientes, entre ellas las registradas en Villa Juárez y la movilización de maestros, donde, según dijo, no se observó la misma presencia de autoridades. El diputado reconoció que esa diferencia en la actuación pública genera percepciones entre la ciudadanía, por lo que el tema “no debe desestimarse”.
“El Congreso tendrá que analizar este tipo de casos, sobre todo cuando involucran a servidores públicos en un contexto de protesta social, para valorar sus implicaciones políticas e institucionales”.
Asimismo, defendió a Leonardo Montañez Castro, asegurando que se nota que hace todo lo posible para dar solución al problema del agua pero que humanamente tampoco es posible saber cuándo va a fallar una bomba o también, que vandalicen los pozos.
“Al final de cuentas, nosotros tampoco podemos frenar o detener quién asista o quién no, y qué es lo que digan”.
El legislador señaló que uno de los principales reclamos de la ciudadanía tiene que ver con la lentitud en las reparaciones y con las afectaciones que éstas dejan en calles, banquetas y zonas habitacionales. Recordó que se han impulsado propuestas encaminadas precisamente a mejorar la capacidad de respuesta de las autoridades ante este tipo de afectaciones urbanas.
Explicó que la intención es que, tras una reparación o intervención, los escombros sean retirados rápidamente y las vialidades queden restauradas en el menor tiempo posible, a fin de evitar nuevas molestias a la población. Volvió a reconocer la actuación del presidente municipal ante la problemática hídrica, al considerar que decidió enfrentar una condición compleja que venía arrastrándose desde administraciones anteriores.
Señaló que se trata de un proceso difícil, de largo plazo, y que no puede resolverse de manera inmediata, aunque sí requiere un esfuerzo permanente para dar resultados visibles. El legislador insistió en que el Congreso deberá observar el tema con responsabilidad, pero sin caer en medidas restrictivas sobre la asistencia de personas servidoras públicas a actos de protesta. Al mismo tiempo, recalcó que la verdadera respuesta institucional debe centrarse en atender de fondo la crisis del agua y en ofrecer resultados que disminuyan el malestar ciudadano.