No Cometieron Ningún Delito, Aseguran sus Madres
Por Benny Díaz

La manifestación en la Exedra
Cristina Padilla de la Cruz y Alejandra García Gómez, madres de Iñaki (17 años) y Rafa (16 años), convocaron a una marcha pacífica en Plaza de Armas para exigir la liberación de sus hijos, recluidos en el Centro Estatal para el Desarrollo del Adolescente (CEDA), acusados de robo calificado, asalto y lesiones en riña.
De acuerdo con las madres, el conflicto se originó por problemas entre sus hijos y tres adolescentes de nombre Evan, Bruno y Mateo, quienes gozan del “privilegio” de ser ahijados de la gobernadora Tere Jiménez Esquivel, según afirman.
Aseguran que el pleito comenzó por una joven que estudia en el mismo salón de Iñaki y que es pareja de Evan. Según las madres, la diferencia derivó en un enfrentamiento en el que sus hijos resultaron privados de la libertad.
Riña, Guardaespaldas, Intimidación
Todo comenzó cuando Evan empezó a enviar mensajes intimidantes a Iñaki desde distintos números, retándolo a golpes; no se sabe si también participaron Bruno y Mateo. Ante la presión, Iñaki le explicó la situación a Rafa y le pidió su apoyo.
Acordaron reunirse en la casa de Rafa, en el fraccionamiento Parras, y desde ahí le enviaron su ubicación a Evan para que se liaran a golpes, llegando éste acompañado de Bruno y Mateo, acompañados de guaruras, según contaron las madres, sobre todo Alejandra, ya que estaba en casa, pero aún ignorante del conflicto.
Ya era la madrugada del 10 de mayo cuando inició la trifulca y al darse cuenta Alejandra, madre de Rafa, pidió ayuda al 911, sin que obtuviera respuesta e intervino para lograr detener la pelea, aunque fue agredida por uno de los guardaespaldas, quien le advirtió que no se metiera y los dejara golpearse.
“De hecho mi hijo me contó que antes de iniciar el pleito les preguntó a los escoltas si iban a intervenir, para mejor ni empezar la pelea (porque serían cinco contra dos), a lo que respondieron que no, que se ‘dieran’”.

Las madres de Iñaki y Rafa, en reunión con Manuel Cortina Reynoso
Días después, una persona que se identificó como personal de la Fiscalía les informó que recibirían un citatorio, el cual nunca llegó. Desde el 11 de mayo, las familias reportaron patrullajes constantes afuera de sus domicilios.
Las Detenciones
El 19 de mayo, cuando Cristina llevaba a Iñaki al CBTIS 39, éste se dio cuenta que los seguían varias patrullas de la Policía de Investigación, pero no ocurrió nada más y la señora se retiró.
Más tarde, cuando Iñaki salía del plantel al concluir sus clases antes de lo acostumbrado, llegaron patrullas de la misma división, “como cinco, con varios policías encapuchados y armados y lo detuvieron frente a todos sus compañeros. Por teléfono le dije a los de la escuela que no se lo podían llevar porque era menor de edad y que tenía que estar yo presente, pero no hicieron caso”.
Al día siguiente la historia fue diferente con Rafa, según explicó Alejandra: “Llegaron a mi casa muchas patrullas como con 15 policías, también armados con armas largas y encapuchados.
Llevaban una orden de cateo y mi mamá, que tiene 72 años, les abrió y un sujeto como de 1.80 de estatura y robusto la somete, cuando la señora pesa apenas 40 kilos. “Cuando mi mamá le grita que qué le pasa, se regresa y la avienta sobre el sillón y le pone la rodilla encima.
Yo empecé a gritar, mi hijo se asoma por la ventaja que da a un jardín y uno de los policías grita que se quiere escapar. Suben por él, lo someten y lo bajan para llevárselo, cuando mi hijo ve cómo tenían a su abuela comenzó a gritar que la dejaran”.
Los Desaparecen
Ambas madres pasaron horas y días de angustia porque no sabían dónde estaban sus hijos. En la Fiscalía, en donde la abuela y madre de Rafa pusieron una denuncia por abuso de autoridad, no les daban razón, lo mismo que a los familiares de Iñaki.
Hasta que la madre de Rafa interpuso un amparo por desaparición es que en la Fiscalía le dijeron que llegaría un actuario, el cual tardó demasiado en llegar y cuando Alejandra se desesperó, por fin se dignaron a informarle que su hijo estaba en el CEDA, que fuera para allá, que la estaba esperando otro actuario.
“Era ya de madrugada y cuando llegué me dijeron que hacía 10 minutos que el actuario se había ido y que había visto a mi hijo y que estaba bien, pero yo no lo vi”.
Las Audiencias
Las dos madres vieron a sus hijos hasta las audiencias, rapados y como si fueran los grandes delincuentes. Los delitos que les imputaron fueron robo calificado, asalto y lesiones en riña. “La ministerio público dijo que había acudido una persona a mi casa y que Rafa le abrió y le dijo con malas palabras que sí era él a quien andaba buscando y que por eso giraron la orden de cateo”.
Todas las pruebas que presentaron los abogados de Iñaki y de Rafa fueron desestimadas porque son capturas de pantalla y mensajes, aún cuando fueron validadas por un perito.
“Armaron toda una historia porque Evan, Bruno y Mateo dijeron que en la Feria les habían robado un celular y que por eso fueron a buscar a Iñaki y a Rafa y que ahí, junto con otras cinco personas los asaltaron, les quitaron otro celular y las carteras, cosa que es mentira, porque esas cinco personas no existen ni aparecen en ningún lado.
“Todo fue armado y no podemos creer que todo esto sea sólo porque tienes influencias al ser ahijados de la gobernadora, a quien le decimos que esto no se vale, que investiguen bien cómo fueron las cosas y que se haga justicia con nuestros hijos y no vaya por encima de todo el influyentismo”.
Manuel Cortina
Como la marcha que llegó a la Exedra sí fue nutrida y la gente gritaba “¡justicia!”, “¡justicia!”, del Palacio de Gobierno salió Manuel Cortina, subsecretario general de Gobierno, quien se llevó a las madres y a los demás manifestantes al Archivo Histórico del Estado para “escucharlas” y ante los medios dijo desconocer que los tres “influyentes” eran ahijados de la gobernadora: “ustedes saben más que yo, son los medios (de comunicación)”.
Luego de escuchar la narración de los hechos de voz de las madres de Iñaki y de Rafa, el funcionario no encontró “delitos” porque los policías, en el caso de Rafa, llevaban orden de cateo y de lo demás “habría que hablar con el juez”.
¿Derechos Humanos?
Las madres de los jóvenes contaron que cuando fueron a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Aguascalientes a interponer la denuncia, la respuesta que les dieron fue que en el expediente de los policías de investigación sólo habrá una llamada de atención de que se excedieron en la fuerza.