Muchas Familias no Cuidan Alimentación de sus Hijos, Reconoce
Por Benny Díaz

Lucía de León Ursúa
La diputada Lucía de León Ursúa reconoció que el problema de obesidad y sobrepeso continúa afectando a niños, niñas y adolescentes en Aguascalientes, aunque en las cooperativas escolares se han dejado de vender productos altos en azúcares y grasas saturadas, así como refrescos y jugos procesados, el consumo persiste fuera de las aulas, donde los profesores ya no pueden supervisar.
“La comida sana no está presente en todos los hogares y esto se debe a que hay madres y padres de familia que, por omisión o por las horas que pasan trabajando, no pueden estar pendientes de lo que consumen sus hijos y lo más fácil son alimentos chatarra”.
De León Ursúa destacó que es fundamental implementar políticas públicas que promuevan hábitos saludables fuera de los planteles educativos, porque dentro de ellos existe cierto control sobre lo que ingieren los estudiantes. Sin embargo, no todos los padres de familia o cuidadores vigilan que mantengan una alimentación equilibrada y que practiquen deportes, lo cual no sólo ayuda a mantener un peso adecuado, sino también a fortalecer su bienestar emocional.
“No podemos permitir que nuestros niños sigan expuestos a riesgos que pueden prevenirse. Es responsabilidad de todos, pero el Estado debe liderar este esfuerzo”, señaló.
La priísta reiteró que tiene un compromiso con los estudiantes, ya que al estar al frente de la Comisión de Educación, sabe la importancia de que los menores estén alimentados de manera balanceada, ya que ello les permite un mejor aprovechamiento escolar. La congresista también resaltó la necesidad de educar a niños y adolescentes sobre la importancia de alimentarse de forma adecuada. Señaló que las frutas y verduras son indispensables para recibir vitaminas, además de los cereales, leguminosas y la cantidad necesaria de carne para obtener proteínas.
“Este conocimiento lo deben de tener muy presente y por eso es que hay que comer de forma balanceada e incluso si ya tienen una edad suciente que aprendan a cocinarse ellos mismos para que no se vean en la necesidad de consumir comida chatarra y aunque son niños y les gusta comer dulces, frituras y refrescos es lo que más deben evitar”.