La Iglesia Rechaza en su Totalidad la Reproducción Asistida
Por Benny Díaz

Rogelio Pedroza González (Foto: David Julián Torres Martínez)
El vocero de la Diócesis de Aguascalientes, Rogelio Pedroza González señaló, durante la convivencia que sostuvo junto al obispo Juan Espinoza con medios de comunicación de la fuente religiosa, que “la vida humana es algo más allá de la ciencia y la biología como pretenden hacerlo con la ideología, en donde es permisivo que una mujer decida no tener a su hijo”. Pedroza subrayó que la vida debe darse de manera natural, fruto del encuentro entre un hombre y una mujer, y no mediante procedimientos científicos que, según la Iglesia, corresponden únicamente a Dios.
Se refirió a los tratamientos de reproducción asistida, donde incluso se llega a elegir características como el sexo del hijo, el color de piel o de ojos, lo cual consideró contrario a la ética cristiana.
De acuerdo con la postura de la Iglesia católica, estas prácticas no son correctas ni siquiera en parejas heterosexuales, pues cuando existe el deseo de paternidad la alternativa válida es la adopción, entendida como una forma de vivir la maternidad y la paternidad sin contravenir la voluntad divina.
El vocero añadió que en el caso de la reproducción asistida también recurren parejas del mismo sexo, lo que en ocasiones deriva en situaciones que calificó como contrarias a Dios. Explicó que hay procedimientos de fecundación in vitro en los que los óvulos de una mujer son fecundados por espermatozoides de un donador anónimo o incluso de un familiar de la pareja, y que la mujer que funge como gestante puede tener parentesco con el donador.
“Esta gravedad atenta contra los más vulnerables, porque es una ideología y desaparece toda ética y la Iglesia siempre va a estar para proteger a los más vulnerables y la vida, pero como debe de ser porque un ser humano debe gestarse en el seno de su madre de forma natural”, expresó.
Pedroza también cuestionó la ideologización del llamado derecho de la mujer, señalando que quien está en su seno no tiene culpa alguna de la forma en que fue concebido. Desde la perspectiva de la Iglesia, cuando una mujer no desea al hijo puede recibir acompañamiento para permitir que nazca y, si decide no quedarse con él, existen opciones como la adopción.
De esta manera, dijo, se brinda la posibilidad de que el niño crezca en una familia que le ofrezca cuidados, amor y oportunidades, recordando que todo ser humano merece desarrollarse plenamente porque está hecho a imagen y semejanza de Dios.