Que no Dependen Únicamente de sus Recursos, Plantea
Por Benny Díaz

Genny López Valenzuela
“Los animales de compañía son muy importantes para la mayoría de las familias, porque pasan a formar parte de ese núcleo, pero también existe otra realidad que a pocos nos gusta y es aquellos que son abandonados o que están en situación de calle y que, afortunadamente contamos con personas que se han involucrado de manera activa para rescatarlos, refugios que funcionan con sus propios recursos y veterinarios que hacen una labor importante para apoyar con vacunas y atención médica”, manifestó la diputada Genny López Valenzuela.
El bienestar animal requiere coordinación permanente, reglas claras y acompañamiento institucional, a fin de que los espacios de resguardo cuenten con mejores condiciones para operar y los animales reciban atención adecuada, alimentación, seguimiento veterinario y procesos responsables de adopción.
Que el “trabajo realizado por refugios y rescatistas no quede aislado, sino que debe recibir respaldo mediante políticas públicas, mecanismos de coordinación y posibles reformas que reconozcan la labor social que desempeñan estos espacios en favor de perros, gatos y otros animales de compañía”, planteó.
López Valenzuela propuso mejorar la coordinación entre autoridades y organizaciones dedicadas al rescate animal, promover condiciones mínimas de atención, sanidad y resguardo en refugios, fortalecer campañas de esterilización, adopción responsable y prevención del abandono, e impulsar acompañamiento técnico de profesionales veterinarios en los procesos de atención.
La diputada afirmó que “la protección animal debe construirse con la experiencia de quienes atienden diariamente casos de abandono, maltrato o emergencia, y con la participación de instituciones capaces de traducir esas necesidades en acciones concretas desde el marco legal y administrativo”.
De ahí que los refugios deben contar con mejores marcos normativos para no depender únicamente de sus propios recursos, ya que los gastos diarios son elevados. Según el número de mascotas bajo resguardo, deben destinar cantidades importantes para alimento, además de mantener los espacios limpios y adecuados en espera de adopciones. Cuando estas no se concretan, los animales permanecen en los refugios y requieren vacunas y atención veterinaria constante.




