Tras Repentina “Preocupación” por Este Flagelo

Por Benny Díaz

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El senador Juan Antonio Martín del Campo, en el encuentro con el colectivo Maverick (Foto: Cortesía)

El senador Juan Antonio Martín del Campo resultó selectivo incluso para reunirse con los colectivos que buscan a sus familiares desaparecidos. En conferencia de prensa, hace días, anunció con bombo y platillo lo “preocupado” que estaba por este flagelo en México y por lo que enfrentan las madres buscadoras, asegurando que se reuniría con ellas.

Sin embargo, únicamente convocó a un colectivo y dejó fuera a otros, entre ellos el Observatorio de Violencia Social y de Género, que acompaña múltiples casos, ha localizado osamentas en búsquedas de campo y ha recibido promesas de la Fiscalía para realizar reactivos que permitan identificar si los restos en resguardo corresponden a sus seres queridos.

El hecho de reunirse sólo con el colectivo del caso Maverick evidencia que el senador no es incluyente, pues se centra en un grupo reducido de personas con familiares desaparecidos y deja de lado a otros que atraviesan  situaciones similares o incluso más graves.

Tal es el caso de Sergio de Lara Hernández, desaparecido en la época en que Felipe de Jesús Muñoz Vázquez operaba  con prácticas de tortura. El padre de Sergio ha denunciado que, pese a vivir en Aguascalientes, su hijo presuntamente desapareció en territorio de Jalisco, y ambas fiscalías se han deslindado de la responsabilidad, sin avances en la investigación.

El padre de Sergio ha declarado en varias ocasiones que el propio Felipe Muñoz, cuando era procurador, le dijo que ya no lo buscara “porque su hijo estaba muerto, que dejara las cosas así”.

Molesto, le respondió que si sabía eso, debía decirle dónde encontrarlo, sin obtener respuesta. Posteriormente, intentaron vincular a Sergio con el crimen organizado y el padre fue detenido, en medio de señalamientos de que su hijo habría sido desaparecido por gente del exprocurador y “enterrado” en Tres Centurias, hecho que tuvo amplia cobertura mediática e incluso intervención de la ONU-DH.

Este caso, junto con muchos otros, fue ignorado por el senador que se presenta como “de la gente”, pero que en la práctica actúa de manera selectiva.