“Financieras Pueden Hacer lo que Quieran”, Asegura
Por Benny Díaz

Juventino Lemus Guzmán (Foto: Francisco Javier Sosa Ordoñez)
Juventino Lemus Guzmán, abogado y exmagistrado de distrito, manifestó en conferencia de prensa que los ciudadanos en edad de jubilarse, o que ya lo hicieron, se pueden llevar “una gran sorpresa cuando se den cuenta la cantidad del dinero que ahorraron y que pueden perder con su Afore, porque en México se aprobó una ley muy ‘abierta’ en donde son terceros los que deciden cómo y en qué invertir el dinero, no como ocurre en Chile y otros países, donde la persona se da cuenta en qué y en dónde se están invirtiendo y si hay ganancias o pérdidas”.
El 15 de abril de 2024 se aprobó una controvertida ley sobre la administración de las Afores (administradoras de fondos para el retiro), lo que generó preocupación entre expertos financieros, “pero para la mayoría pasó desapercibida, nadie les dijo a los ciudadanos lo que podía pasar y que su dinero sencillamente se puede esfumar en un gran porcentaje y que esas financieras que tienen y administran sus ahorros y aportaciones patronales sencillamente pueden hacer lo que quieran”.
El problema radica en la disposición de la ley que permite a terceros, es decir, a las propias Afores o a instituciones financieras asociadas, administrar y tomar decisiones sobre los fondos de retiro sin el consentimiento explícito de los titulares de las cuentas.
Según Lemus Guzmán, esto significa que los ciudadanos “podrían perder, sin saberlo, hasta el 30 por ciento de sus ahorros acumulados, dependiendo de cómo estos administradores decidan manejar las inversiones, el proceso de toma de decisiones es opaco, dejando un vacío porque las personas no saben cuánto dinero tienen ahorrado y también si tienen pérdidas o ganancias porque también es una realidad que no todas las Afores cumplen con enviar los estados cuatrimestrales a los beneficiarios para saber los movimientos de sus cuentas, no hay transparencia ni actualizaciones regulares a los titulares de las cuentas individuales”.
Recomendó que quienes reciban estados de cuenta conserven todos los documentos para comparar movimientos anteriores y detectar irregularidades, porque si reclaman a la Afore “les pueden salir sin ningún problema que sencillamente hubo pérdidas, pero no hay absolutamente nada que les puede decir en dónde o quién invirtió su dinero y, si hay pérdidas por qué fueron y si hay ganancias también si las están recibiendo en la cantidad que corresponde”.
El gran problema, añadió, es que la mayoría de ciudadanos no se toma en serio este tema y no está al pendiente de sus cuentas, lo que permite que las Afores manejen los recursos “como mejor les parece con el dinero que no les corresponde y luego puede haber casos que cuando el usuario llegue a reclamar sus ahorros le salgan con si solamente tiene cinco pesos porque sólo fueron pérdidas.
Esto hay que tomarlo muy en serio, porque es el dinero de cada persona que trabaja toda una vida para tener algo que por ley le pertenece, pero que hay terceros y hasta cuartas personas que toman decisiones sin consultarle”.