Consumo Exceso de Azúcares Añadidos en más del 60% de Menores

El alto consumo de azúcares en México ha provocado que más del 90% de la población infantil padezca caries, convirtiéndola en el principal motivo de consulta odontopediátrica
Aunque existen políticas para reducir el consumo de azúcares, aún falta fortalecer la conciencia alimentaria y lectura del etiquetado.
La odontopediatría es la especialidad médica que se enfoca en el diagnóstico, prevención y tratamiento de dientes y estructuras bucales en pacientes pediátricos, un campo que enfrenta retos significativos en México debido al alto consumo de azúcares presentes en este rango poblacional.
De acuerdo con datos nacionales a través del Instituto Nacional de Salud Pública, más del 60% de escolares y adolescentes consumen azúcares añadidos por encima de lo recomendado, y 7 de cada 10 ingieren bebidas azucaradas diariamente.
El panorama es aún más preocupante en la infancia: el 67.1% de los niños de 5 a 11 años excede la ingesta de azúcar sugerida, situación que ha derivado en una elevada prevalencia de caries. Actualmente, alrededor del 90% de la población mexicana presenta caries, lo que convierte a esta enfermedad en el principal motivo de consulta en odontopediatría.
La doctora Eunice Ascencio, docente de la Clínica de Odontopediatría del Departamento de Estomatología de la UAA, señaló que uno de los errores más comunes es restar importancia al daño en los “dientes de leche” bajo la idea de que los mismos se reemplazarán de forma natural, y explicó que un mal hábito o una caries no tratada puede afectar la dentición permanente, la salud general del menor y los hábitos bucales que mantendrá a lo largo de su vida.
La doctora Ascencio señaló que los hábitos que más afectan la salud bucal infantil son: el consumo frecuente de azúcares, alimentos pegajosos, la ausencia de hilo dental y un cepillado inadecuado. Opinó que, aunque existen políticas públicas que prohíben la venta de productos azucarados en escuelas, aún no se observa una reducción significativa en los casos de caries que llegan a las clínicas. Esta situación se debe a que, fuera del entorno escolar, niños y adolescentes siguen siendo una población vulnerable ante el consumo de azúcares.
Sobre el etiquetado frontal de advertencia, comentó que, si bien ha sido útil para visibilizar el contenido de azúcares y otros ingredientes críticos, aún falta fortalecer la cultura de lectura de etiquetas, especialmente entre los adultos responsables de la alimentación infantil. Recordó que una porción considerada “normal” para un adulto puede resultar perjudicial para un niño debido a diferencias en peso, metabolismo y requerimientos nutricionales.
Respecto a la idea de “temporadas de mayor riesgo” como el aumento de consumo de azúcar en algunas festividades, aclaró que la caries es una enfermedad presente durante todo el año; sin embargo, los incrementos de temperatura pueden favorecer infecciones bucales que también requieren atención oportuna.
Como parte de la formación profesional, el estudiantado aprende técnicas de prevención que posteriormente enseñarán a sus pacientes: correcto cepillado, uso adecuado de hilo dental y enjuague bucal, así como estrategias para crear buenos hábitos en las infancias. Cuando el daño ya está presente, los estudiantes se capacitan en técnicas restaurativas que buscan evitar que la lesión afecte la masticación, el habla u otras funciones esenciales.
La UAA, a través de la formación clínica y preventiva de sus estudiantes, reafirma su compromiso con la salud infantil y con la promoción de hábitos bucales sanos que acompañen a las personas desde la infancia hasta la vida adulta.