“Debemos Alertar y Guiar al Pueblo de Dios”
Por Benny Díaz

Juan Espinoza Jiménez
“La resurrección de Cristo ya se dio y es para que hombres y mujeres seamos nuevos y no nos dejemos vencer por el pecado, el desánimo o la desesperanza. Debemos ser testigos de vida en medio de un mundo que está tentado a inclinarse hacia la muerte y la realidad concreta es que hay una verdad, una fuerza especial que ilumina la oscuridad y las tumbas que hiere a tantas familias, porque de la inseguridad germina tanto el miedo como la injusticia y sigue el ciclo de la corrupción que debilita la confianza y limita u cancela las libertades, engaños que comprometen el futuro y a nivel nacional hay un silencio cómplice de parte de obispos y sacerdotes que no debemos guardar silencio, sino alertar y guiar al pueblo de Dios”, dijo en su homilía de la misa de resurrección el obispo Juan Espinoza Jiménez.
La vida nueva que ofrece Jesús a todos los creyentes, afirmó, no es una celebración ni una fiesta de ruido, sino de transformación y cambio profundo para el cristiano, en la cual debe haber coherencia, dejar el pecado para vivir la verdad con sinceridad y dar paso a la vida nueva que Cristo ha regalado. En México, planteó, se debe vivir la resurrección con la verdad, no optando por la mentira ni el silencio que se justifica por miedo.
Lamentó que se “encubre la corrupción, la violencia y ni optamos por la paz, por defender la vida en todas sus etapas por difíciles que parezcan, hay que acompañar a la gente que sufre y no dejemos solas a las familias que pasan por situaciones complicadas y hay que dar paso al perdón y la esperanza, no al egoísmo, no a los pleitos, rencores o desánimo”.
Cristo invita a salir de los propios sepulcros “como el pecado, la indiferencia, egoísmo, pensando en nosotros mismos y tener miedo a lo que está sucediendo.
Cristo ha resucitado y nos invita a creer y confiar, a vivir bajo su luz y no basta con decirlo, que se note que en nuestra vida hay alegría y para esos debemos tener a Dios con nosotros, ser sonrientes aun cuando pasemos por cosas difíciles, optimistas y no caigamos cuando fracasemos porque hay que confiar en él. Los invito a luchar por el vínculo matrimonial aunque las circunstancias sean difíciles, a defender a esos seres que están germinando y creciendo en el vientre de su madre”.
Sacerdote Mártir
En la Diócesis de Aguascalientes sólo existe un sacerdote mártir: San Julio Álvarez Mendoza. Se levantará un altar para que la gente acuda a pedir su intercesión ante Dios y los milagros que se atribuyan se irán documentando.
“Este sacerdote oficiaba en la parroquia de la Virgen de Guadalupe que se ubica en Michoacanejo, entre Villa Hidalgo y Teocaltiche, está como a la mitad y por eso haremos un santuario porque es el único mártir y es el patrono de la Diócesis y pedimos que aquellas madres que sufren por la pérdida de sus hijos por las situaciones que se dan de violencia y narcotráfico”.
El sacerdote Julio Álvarez fue detenido por militares el 30 de marzo de 1927 para ser martirizado, y por ello se invita a la feligresía de todos los decanatos a participar en peregrinaciones. La primera será el 15 de abril, correspondiente al decanato centro. La salida será de Chedraui Sur a las 10:00 de la mañana y el regreso a las 2:30 de la tarde.
Habrá transporte, se entregará un lonche y la cooperación será de 200 pesos. Los interesados pueden pedir informes en las sacristías de sus parroquias del centro.