Mujer Contemporánea Detecta Estos Casos al Auxiliarlas
* La Asociación Vive en Incertidumbre Ante Apoyos Mínimos de Gobiernos; en Riesgo, Protección a Cientos de Víctimas
Por Benny Díaz

Laura Sofía Macías Esparza (Foto: David Julián Torres Martínez)
Mujer Contemporánea es la asociación que desde hace décadas brinda protección a mujeres, apartándolas de hombres que las violentan a ellas y a sus hijos de todas las formas.Les ofrecen refugio con ropa, comida y todos los servicios por el tiempo necesario, además de terapia psicológica y asesoría jurídica para que puedan separarse de sus parejas, empoderarse y romper el ciclo de violencia.
En conferencia de prensa, Laura Sofía Macías Esparza, presidenta de la asociación, mencionó que viven con incertidumbre por los recortes a las asociaciones.Explicó que deben regresar la mayoría de los recursos, ya que no pueden utilizarlos más allá de lo que vienen etiquetados por el gobierno federal, mientras que del gobierno estatal reciben 200 mil pesos al año, cantidad que calificó como irrisoria.
“En la actualidad encontramos que la mayoría de las mujeres que sufren violencia es porque desde edad muy temprana pasan por falta de cuidado, falta de atención y no se dan cuenta que eso no está bien.A muy temprana edad se involucran sentimentalmente con hombres que al principio se muestran amables, pero las van jalando de forma sutil, hasta que terminan en violencia extrema y esta va desde que sean utilizadas a la fuerza para entregar droga, saber que sus parejas se dedican a eso, no de ser grandes líderes, pero sí ser distribuidoras y en ocasiones hasta ser testigos de crímenes”.
La constante es que estas mujeres sólo estudiaron la primaria y secundaria, aunque en ocasiones no las concluyen.Sus escasos estudios y la violencia las llevan a enrolarse en relaciones que representan un peligro inminente.Primero sufren “violencia psicológica, luego la física, después vienen otras como la económica porque esos hombres las mantienen en casa y son dependientes”.
Cuando llegan a Mujer Contemporánea es porque están en peligro serio y necesitan estar seguras en lugares donde sus violentadores no tengan acceso ni puedan saber dónde están.
“Este año la mujer más joven que atendimos fue de 14 años y la mayor de 59, todas con historias fuertes y se niegan a denunciar porque tienen un gran miedo a hacerlo, ya que al saber que esos hombres con los que tienen una relación están en el crimen organizado, si van a denunciar (a la Fiscalía) creen que habrá fuga de información y si ellos saben, las asesinan”.
Ahí empieza el círculo vicioso: por la falta de confianza en las autoridades, que en el discurso afirman que las mujeres en Aguascalientes están seguras, no pueden ayudarlas en otras situaciones, por ejemplo, en brindarles atención médica.
Operación sin Anestesia
Puso un ejemplo de una mujer que llegó con fractura de mandíbula y, cuando la llevaron al Hospital Miguel Hidalgo, el especialista que la atendió, sin tener denuncia de por medio, afirmó que estaba bien y que el dolor que sentía “era mental”.
Pasó tiempo valioso y fueron muchas visitas al hospital, siempre con el mismo “diagnóstico”.Mujer Contemporánea tuvo que emitir varios escritos a distintas oficinas gubernamentales hasta que hubo respuesta.La mala fortuna fue que quien la recibió para atenderla fue la misma persona de la primera vez, y fue tan inhumana que le realizó la operación sin anestesia.
“Tenía fractura de mandíbula y uno de los huesos era un ‘pico’ que le estaba molestando y le provocaba dolor fuerte.Tuvimos suerte de que no se infectara y se le fuera a otra parte del cuerpo, porque es delicado”.
Todo esto ocurrió en Aguascalientes, donde se dice que las mujeres son prioridad, que hay casas rosas para protegerlas, lo mismo la Fiscalía, y donde “quien la hace la paga”, según los discursos.La realidad es distinta: las tocan y no lo pagan.Por “esa fuga de información” las mujeres no confían en las autoridades y por eso no denuncian. En las casas rosas, cuando mucho, las protegen por 72 horas y luego las dejan a la deriva.
Lo mismo sucede en el lugar que tiene la Fiscalía para esos casos.Los casos más difíciles los mandan a Mujer Contemporánea, donde este año protegieron a más de 300 familias.Se busca que los menores en peligro no pierdan el año escolar y se les da seguimiento con tareas y todo lo necesario para que continúen adelante: ropa –porque llegan sólo con lo puesto–, alimentos y un lugar donde dormir.
También hay mujeres que llegan directamente a Mujer Contemporánea y, en la parte externa, comienzan a recibir seguimiento.Si amerita ser separada de quien las violenta, se les lleva a un lugar seguro.
Transición
El trabajo que realizan es integral. Luego de mantenerlas en esa primera etapa, en la que comienzan a recibir terapia y a darse cuenta de que sufrían violencia incluso antes de tener una relación sentimental y las van empoderando. Hay quienes deciden ya no volver y continuar su vida solas. Para ello deben estar fortalecidas y conscientes de que pueden salir adelante por sí mismas y sacar a sus hijos e hijas de ese círculo de violencia.
Posteriormente pasan a la etapa de transición, en la que se les lleva a otro lugar donde Mujer Contemporánea paga renta, luz y agua. La mujer debe hacerse cargo de lo demás: gas, alimentos, llevar sola a sus hijos e hijas a la escuela.
También salen con un trabajo formal y, aun con ello, deben continuar con sus terapias psicológicas. La gran mayoría vive en unión libre con sus violentadores; son pocas las que están casadas.
A todas se les brinda asesoría legal, ya que la asociación cuenta con tres abogados que las apoyan en juicios de divorcio, pago de manutención y en determinar si es conveniente la convivencia con el padre, al ser una persona violenta. Lo triste es que algunas recaen y regresan con su violentador. Cuando deciden volver a empezar con la ruptura, aun así se les brinda apoyo nuevamente.Adolescentes con Abuelos Otra constante detectada es que mujeres jóvenes, prácticamente adolescentes, mantienen relaciones con personas mayores, incluso de la tercera edad. Lo hacen porque no tienen acceso a comprar ciertas cosas: celulares, bolsas, ropa… objetos con los que las deslumbran y luego muestran su verdadera cara de violentadores.
El consumo de drogas también es común entre los hombres. Hay casos en los que lo elevan a tal grado que la familia se ve involucrada en esa situación, y es cuando las mujeres entran en un círculo de violencia tan grave que llegan a temer por su vida.
Violencia Vicaria
Sobre la violencia vicaria, presentó el caso en el que una mujer académicamente muy preparada, con doctorados suficientes para ocupar cargos de alto rango, pero no puede hacerlo y vive huyendo porque su vínculo es con un político de Hidalgo, quien pretende quitarle a la hija que procrearon juntos.
Llegó a Aguascalientes y todo iba más o menos bien, pero justo cuando consiguió trabajo y la dieron de alta en el IMSS, le llegó una orden de aprehensión. Volvió a huir y tiene que trabajar de forma informal para no ser detectada, desempeñándose, por ejemplo, en labores de intendencia. Se cuestionó si en estos casos no hay manera de darles asilo en otro país y respondió que, aunque es difícil, sí es posible.
En este caso particular, la mujer tiene otros apegos, como su madre y hermanos, que le impiden irse de México para no ser alcanzada por los tentáculos del político. Donaciones Mujer Contemporánea acepta donaciones para las mujeres y sus hijos. Todo es bien recibido, excepto ropa interior usada, que no puede entregarse. Muebles de segunda mano también son útiles, pues buscan arreglarlos para que en las casas de transición tengan lo básico y vivan dignamente.
En 2025, Mujer Contemporánea tuvo un gasto de poco más de 12 millones de pesos. Se protegió a más de 300 familias, se dio seguimiento a 15 mil procesos jurídicos –cinco mil por cada abogado–, además de miles de terapias psicológicas a mujeres, niños, niñas y adolescentes.
Drones
Reconocieron que, en comparación con otras partes del país, en Aguascalientes “sí estamos un poquitito mejor”, ya que los refugios todavía no son vigilados con drones, como ocurre con asociaciones similares que operan en el norte del país, donde el crimen organizado los vigila.