Empleado Gubernamental las Videograba y Retira y Rompe sus Fotos
Por Benny Díaz
Mientras que el 10 de mayo para muchos es motivo de fiesta y de, al menos por un día, colmar de amor y muestras de afecto a la mujer que les dio la vida, en México y en Aguascalientes existen las otras madres, aquellas que no festejan porque buscan a sus hijas o hijos desaparecidos de manera forzada y de quienes llevan años, incluso décadas, sin saber absolutamente nada.
Varias de estas madres se manifestaron de manera pacífica en la entrada de Palacio de Gobierno, del que en esta ocasión no cerraron la puerta, pero sí sufrieron de lo que llamaron “violencia institucional”, porque un hombre del que nadie quiso dar su nombre, ataviado con cachucha negra, camisa a cuadros rojos y blancos, pantalón de mezclilla azul y tenis blancos, se dedicó a grabar lo que decían algunas de estas mujeres y luego arrancó y rompió las fotos de sus hijos o hijas desaparecidos.
La manifestación pacífica fue convocada por el Observatorio de Violencia Social y de Género (OVSG) para que no sólo se escuche su voz, sino que se exija justicia y los que tienen el poder y la forma de investigar lo hagan, y no sigan siendo omisos sin hacer absolutamente nada sobre este flagelo que azota a México y del que Aguascalientes no está exento.
Algunas de las asistentes, precisamente por ese amor de madre vencen hasta el miedo a ser grabadas y no saber qué se pueda hacer con ese material, cuando hay casos documentados de madres buscadoras que han sido asesinadas, feminicidios que tampoco han sido aclarados y menos encontrado y sentenciado a los responsables.
Varias de las presentes hicieron uso de la voz para contar sus experiencias, entre ellas María Elena Vidal, madre de Hugo Alberto López, desaparecido en 2007 cuando contaba con 19 años de edad, precisamente del caso Maverick del que ni la Fiscalía y menos la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas no tienen nada, ni un avance, un dato… nada.
Una vez más se señaló la omisión con la que actúa la Fiscalía General del Estado, que sigue con el caso archivado. Cuando van en busca de información ya se saben la respuesta de que “estamos investigando”, pero no dicen ni dónde, ni cuándo, ni dónde.
Como ella hay otras más que han perdido hijos de manera forzada y a nadie se le da respuesta de ningún tipo de avance, quien se los llevó, por qué, a dónde… esas y muchas otras dudas con las que tienen que vivir día tras día.
María Elena Vidal dijo que es una agonía constante, respiran y caminan pero es como si estuvieran muertas porque no saben nada y sólo las mantiene de pie la esperanza que sus hijos “un día entren por la puerta, lleguen a nuestra casa y nos digan que están bien”.
Hubo lágrimas en los relatos, de tristeza, impotencia… de rabia ante tanta impunidad y ese silencio ensordecedor del que son víctimas de parte “de las autoridades, no sólo de la Fiscalía General del Estado, también de las gubernamentales que siguen estancadas en todo lo que respecta a nuestros casos”.
Las mujeres llevaron mantas y con consignas de exigir justicia, también pegaron en la pared de Palacio de Gobierno las fotos de sus hijos para que fueran muy visibles y en una de esas los que están como “encargados” en la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas cuando menos pasara para verlos de reojo… no sucedió.
Lo que sí pasó fue ese sujeto que primero las grabó, y cuando comenzaron a retirarse de inmediato comenzó a arrancar y romper las fotos de esos hijos e hijas desaparecidas. Ese fue el regalo para esas otras madres de las que quienes pueden, quiere saber y menos ayudar.
Perseguidas y Asesinadas
Esas madres buscadoras no sólo se enfrentan a esa violencia institucional, esa indiferencia y omisión de parte de las autoridades, sino también que cuando deciden hacer activismo y buscar a sus hijos o hijas se enfrentan contra algo muy serio y oscuro, tanto, que encuentran la muerte.
Se tiene una lista de las madres buscadoras que han sido víctimas de feminicidio y resulta que el estado más peligroso para ellas, donde más las han asesinado, es Guanajuato.
La lista la encabeza Marisela Escobedo Ortiz, de quien hasta un documental hicieron por haberla “asesinado” tres veces: cuando mataron a su hijo, autoridades corruptas dejaron en libertad al responsable aun cuando frente a un juez y ella misma aceptó su responsabilidad, y luego cuando le arrebataron la vida a balazos frente a palacio de gobierno de Chihuahua cuando hacía huelga para exigir justicia; le siguen Sandra Luz Hernández, de Sinaloa; Miriam Elizabeth Rodríguez Martínez, de Tamaulipas; Zenaida Pulido Lombera, de Michoacán; María del Rosario Zavala Aguilar, de Guanajuato; Gladys Aranza Ramos Gurrola, de Sonora; Ana Luisa Garduño Juárez, de Morelos; Brenda Jazmín Beltrán Jaime, de Sonora; Lilián Rosario Rodríguez Barraza, de Sinaloa; Blanca Esmeralda Gallardo, de Puebla; María del Carmen Vázquez Ramírez, de Guanajuato y Teresa Magueyal Ramírez, de Guanajuato.
Este año, según datos del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas, en Aguascalientes al mes de marzo habían desaparecido cinco personas.
El 6 de mayo desaparecieron dos hombres, de 20 y 29 años respectivamente y el domingo 7 de mayo una mujer de 44 y un hombre de 43 años respectivamente, esto ocurrió, según el Colectivo de Búsqueda Verdad y Justicia, en los dos últimos días de la Feria Nacional de San Marcos.
Lo peor es que, afirman, la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas no ha llevado a cabo acciones para encontrarlas, ni de estas ni otras desapariciones: “en el mejor de los casos sólo reciben el reporte, mismo que no se le da seguimiento convirtiéndose en un centro telefónico de recepción de reporte de desaparecido, dejando en indefensión a las personas que desaparecen. A seis meses de esta administración esta Comisión carece de rumbo y de dirección convirtiéndose en una dependencia irresponsable, omisa y negligente para lo que fue creada”.
Más tarde en redes sociales mostraron su rechazo y reclamo a la violencia institucional cuando ese hombre que las grabó y luego arrancó y rompió las fotos de sus hijos para que no quedara ninguna huella de esa manifestación pacífica y respetuosa de esas otras madres.